Como el canto celeste de la noche, como
la cálida caricia del árido sol de la mañana. El despertar de mis sentidos, el
adormecer de mis principios. La fría muerte llamando a mi puerta, la lejana
trompeta anunciando otra alma perdida en el infinito campo de batalla. Más
tarde, todo fue silencio: un silencio oscuro que entornaba mis ojos. La paz que
se cernía al fin a mis brazos, el alivio de un hombre ya agotado, deleitoso por
poder reunirse consigo mismo al otro lado.
sábado, 18 de julio de 2015
domingo, 12 de julio de 2015
Entrevista Radio4
El pasado 4 de julio tuve el privilegio de asistir como invitado a la cadena Radio Nacional Española (Radio 4) acompañando al director de Ateneu Barcelonès de Catalunya y, en cierto modo, representando la juventud escritora de la "cantera". Para mí ha sido toda una experiencia no sólo el haber formado parte del jurado de relatos cortos de Wonderland este año, sino también hablar por primera vez en antena e incluso anunciar un poco mi primer libro (Reflejos del pasado), que en breve va a estar disponible en las librerías.
Aprovecho para decir, pues, que el programa de 4 de julio se puede encontrar todavía en "wonderland radio 4 a la carta" y que es posible escucharlo o descargarlo.
Animo a todos aquellos que sientan atracción por la literatura a escribir historias. Porque siempre habrá la ocasión de darse a conocer.
sábado, 11 de julio de 2015
DURO, TALENTO, LAMER, NAFTALINA
Podía oír las voces al otro lado del pasillo. Un reclamo extasiado que ganaba fuerza con cada segundo que pasaba, una pasión desenfrenada que pronto era dominada por la impaciencia. Pero no iba a salir todavía, no iba a brindarles lo que tanto anhelaban sin conseguir arrancarles unos momentos más de suplicio, unos vítores que hiciesen honor a todos aquellos que nos habíamos dejado la piel para ofrecerles una vida mejor: sin leyes y regida por la imaginación.
Abrí la puerta que conducía al
pequeño cuarto -que a lo largo de todos aquellos años me había parecido
castillo- y donde, incluso allí, rey de todo lo que en él se encontraba, era
capaz de construir los cimientos de mi propio destino. Una expectativa ilusa,
un amargo reproche por lo que apenas había conseguido. Porque sin duda había
sido un sueño, en el que olvidaba quién era en el mundo y encarnaba el papel de
otra gente, otros seres más afortunados que aquel que jugaba a imitarlos. Me
dejé caer en el único sillón que había –el que tantas veces me había hecho
sentir un paso más cerca de la gloria, cuando ahora no quedaba de ella más que
el tacto duro que conmemoraba el esfuerzo sin sentido. Miré a mi igual en aquel
espejo enmarcado en luces, lamí la yema de los dedos y me peiné delicadamente
el pelo. Luego me vestí con el traje ancho, pasé la bufanda de colores
chillones alrededor de mi cuello y me puse el sombrero levemente inclinado. Caminé
lentamente hacia la puerta -oyendo todavía el público aclamando- y me detuve
frente a ella. Aspiré tres veces, sintiendo el fuerte olor de naftalina que
emanaba de la ropa vieja de la farándula. Entonces sonreí a la nada, dispuesto
a demostrar mi talento, dispuesto a hacerles revivir mi última historia.
Éste es un ejercicio en el que se tiene que inventar una historia muy corta en donde aparezcan una serie de palabras escogidas de antemano y sin ninguna relación entre ellas (duro, talento, lamer y naftalina)
Éste es un ejercicio en el que se tiene que inventar una historia muy corta en donde aparezcan una serie de palabras escogidas de antemano y sin ninguna relación entre ellas (duro, talento, lamer y naftalina)
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